El regreso a clases después de las vacaciones de invierno representa una oportunidad valiosa para retomar hábitos, reorganizar tiempos y fortalecer la autonomía de niñas y niños. En APEX creemos que las rutinas no solo ordenan el día, sino que brindan seguridad emocional y favorecen el aprendizaje.
¿Por qué son tan importantes las rutinas?
Las rutinas permiten que los estudiantes anticipen lo que ocurrirá, reduzcan la ansiedad y desarrollen habilidades de autorregulación. Cuando un niño sabe qué sigue, puede concentrar mejor su energía en aprender.
Hábitos clave para un regreso exitoso
- Rutinas de sueño estables
Dormir bien impacta directamente en la atención, la memoria y el estado de ánimo. Recomendamos retomar horarios gradualmente una semana antes del regreso a clases. - Organización del tiempo y materiales
Preparar mochila, uniforme y materiales desde la noche anterior favorece la responsabilidad y evita prisas innecesarias por la mañana. - Espacios definidos para el estudio
Contar con un lugar fijo, ordenado y libre de distracciones ayuda a generar hábitos de concentración y autonomía. - Alimentación equilibrada
Un desayuno nutritivo mejora el rendimiento cognitivo y la disposición para aprender. - Rutinas emocionales
Iniciar y cerrar el día con pequeños espacios de diálogo ayuda a que niñas y niños expresen cómo se sienten y fortalezcan su seguridad emocional.
El acompañamiento familiar hace la diferencia
Cuando familia y escuela trabajan en equipo, los hábitos se consolidan con mayor facilidad. En APEX promovemos rutinas flexibles, realistas y acordes a cada etapa de desarrollo, entendiendo que cada estudiante avanza a su propio ritmo.
Un buen inicio de año escolar comienza con hábitos que cuidan el bienestar y potencian el aprendizaje.
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